El tercer error que lleva a suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, radica en la confusión entre la experiencia inicial del “enamorarse” y la situación permanente de estar enamorado, … Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer la barrera que las separa, y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida… No obstante, al comienzo no saben todo esto: en realidad consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar “locos” el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor cuando, sólo muestra el grado de su soledad anterior.
Erich Fromm, El arte de amar